Los colores que mejor nos quedan

Los colores que mejor nos quedan, primeros en la lista

POR CAROLINA AUBELE / ESPECIAL PARA BUENA VIDA DIARIO CLARIN

Son esenciales para destacar la belleza y armar el guadarropa con más seguridad, lo que de paso permite ahorrar tiempo. Cómo definir cuáles son los nuestros y qué hacer cuando el que más nos gusta no es el que mejor nos queda.

03/07/12 - 18:56
Hemos sido creados en armonía, los colores con los que nacimos conforman una de las características personales. Al igual que nuestra estructura ósea, que no podemos cambiar, pertenecen al orden natural.

Como en cualquier área de la naturaleza, cuando intentamos alterarla o ir en contra de esta armonía ocurren incompatibilidades que, en algunos casos, terminan en “catástrofes”.

Los colores con los que nacimos los vemos en la piel, el cabello, cejas y ojos. Como todas nuestras características, son únicas y una parte muy importante de nuestro sello personal. 

Esta sutil y perfecta paleta natural puede ser potenciada, ya que los colores vibran de formas diferentes según los que los rodean. Un rojo oscuro que está al lado del blanco puede parecer diferente si está combinado con un berenjena, por ejemplo. 
Los colores son muy poderosos en la imagen personal, vibran atrayendo energía, vibran en su simbología y tienen significados que ayudan en el mensaje que transmitimos en nuestro lenguaje no verbal. 

El azul oscuro transmite control y seguridad. Por ejemplo, ¿podemos imaginarnos un policía haciendo multas vestido íntegramente de rosa?

Investigar cuales son los colores que nos quedan bien exactamente es una gran inversión de tiempo y suma en belleza y bienestar. 

La compatibilidad cromática se divide en 4 paletas de colores. Y si bien cada persona tiene una composición exclusiva, podemos hablar de 2 grandes grupos, las personas de paletas naturalmente frías y las personas de paletas cálidas. Cada grupo se divide, a su vez, en relación a los contrastes que existen en estos colores.

No en todas las personas es tan simple detectarlo a simple vista; los asesores de imagen hacen un gran trabajo en esto, ya que existen técnicas fundamentadas para detectarla y poder preparar la paleta de colores personal de cada cliente. 

Los colores con los que nacimos no cambian, salvo cuando el cabello se vuelve canoso, así y todo seguimos siendo de paletas cálidas o frías, con la diferencia de que el contraste entre los colores es menor.

Para medir esta temperatura, las personas en las que es fácilmente detectable pueden hacerlo con luz natural, frente a un espejo y ver como se ven mejor y más vitales poniéndose una prenda azul, luego una prenda amarilla fuerte o incluso mostaza. 

Hay que concentrarse en ver la diferencia. Con una de las dos opciones habrá una notable mejoría, que se da por el efecto de familiaridad y compatibilidad de los colores de lo que usamos con los tonos naturales propios. 
También se puede hacer esta prueba con una prenda blanco óptico y otra color natural amarillenta. La diferencia es asombrosa. El tono que no nos beneficia nos está diciendo cuánto nos afectan en lo estético los colores no compatibles con los nuestros.

Agilizar las decisiones
Aceptar nuestros colores y saber cuáles son los que mejor nos quedan es la base para comenzar a construir un guardarropas inteligente, el espacio donde nos vestimos, para que tenga solamente cosas que nos quedan muy bien. Así, también, el guardarropa perdura por más tiempo y a medida que incorporamos nuevas adquisiciones, todo empieza a combinar mejor entre sí.

En las colecciones existen paletas de colores que unifican y vuelven a la colección una familia donde prácticamente todo está emparentado y nos permite armar conjuntos. Lo mismo sucede con el guardarropa armado con conciencia de color, con la diferencia de que la paleta de colores está regida por los que benefician a su dueño. 

Este concepto vuelve también mucho mas rápido el comprar prendas y accesorios; cuando entramos en una tienda, no perdemos tiempo en mirar o decidir sobre prendas cuyo color no potencian nuestra belleza natural.

Un asesor puede decirnos cuáles son los colores que por el estudio de colorimetría nos favorecen, pero luego entra también en ese filtro nuestra personalidad. 

En la vibración de los colores existen tonos que son compatibles con nuestra belleza, pero no con nuestros gustos, estados de ánimo y estilo personal, todos con los que no nos sentimos cómodos. Estos colores quedan afuera de la paleta personal también.

Si lo pensamos, no son tantos los colores para el guardarropas da cada uno.
Para probar nuevos colores, basta con comprar una pashmina o foulard, no tiene que ser muy caro,  llevarlo en alguna situación de bajo riesgo, incluso es un accesorio que si no nos sentimos cómodos nos lo podemos sacar y listo.

Si existen colores que nos fascinan y no están en la paleta que potencia nuestra belleza, lo recomendable es llevarlos en accesorios o prendas que usamos alejadas del rostro.

El color nos viste y tiene mucha fuerza, al igual que los excelentes diseños, a veces sólo necesitamos un vestido muy simple en un tono espectacular.

Más allá de las tendencias de colores, es importante priorizar lo que nos hace ver hermosos. Cuando la moda marca colores determinados, hay que definir cuál es el tono que nos favorece; cada color tiene una inmensa gama de tonalidades y la sabiduría está en elegir el correcto para cada persona. Que existan tendencias no quiere decir que sean para todo el mundo.

¿Cuál es tu arco iris ?

La autora es diseñadora de moda y asesora de estilo, creadora de la linea de colorimetría profesional COLOR , autora de los libros Secretos del Vestidor y Secretos del Vestidor para Embarazadas



0 comentarios:

Post a Comment