Guardarropas renovado con presupuesto bajo

Cambio de guardarropa: menos gasto y más ingenio



POR CAROLINA AUBELE / PARA CLARÍN BUENA VIDA

Ante la nueva estación, lo recomendable no sería salir corriendo a comprar, sino mirar bien lo que se tiene e imaginar recursos para generar nuevos looks. Consejos.


















Cada comienzo de temporada llegan nuevos aires de moda, las ganas de renovarnos vuelven a surgir. 
Para actualizar el guardarropa, a veces vale más el ingenio y la creatividad que hacer grandes gastos.

Para renovar nuestra estética no es necesario salir a comprarnos todo, sino que el secreto está en mirar lo 
que tenemos con una visión fresca. Por un lado, analizar cuáles son las tendencias, cuáles nos gustan y sentimos acordes. Una vez que nos inspiramos con estas propuestas mediáticas podemos tener más claro en qué dirección queremos actualizar el look.

Tendemos a encasillar la ropa que tenemos y gran parte de la moda hoy no es solamente las prendas y 
accesorios , sino que hay mucho en cómo combinamos las piezas y armamos conjuntos; los accesorios 
también cumplen un rol importante.

Con respecto a renovar el guardarropa a bajo costo, existen muchas ideas potables que podemos
 incorporar y que en la mayoría de los casos tienen resultados exitosos.

Lo primero que tenemos que hacer es revisar si existen piezas clave que necesitamos realmente, 
prendas que a veces faltan para hacer que usemos más lo que ya tenemos y podamos armar más conjuntos, 
como, por ejemplo, básicos que son clave. O si, por ejemplo, tenemos demasiadas partes de arriba tal 
vez necesitemos algunas prendas inferiores como pantalones y faldas para que se puedan armar mejor conjuntos completos.

Para conseguirlas, lo más conveniente es ir a los outlets, donde vendan prendas en perfecto estado
 y de buena calidad a menor precio; es una opción ideal para los básicos, ya que en ellos no se percibe 
el paso de una temporada anterior.

Organizar un té de temporada con amigas es una excelente opción para hacer circular prendas que no usamos. 
Basta con organizar un té, conseguir unos percheros y que cada una lleve todas las piezas en buen estado 
que por una u otra razón no usa. Se hacen entonces los intercambios o incluso se ubica todo en un sector y
 cada una va eligiendo las piezas que sí va a usar. Esto es ideal para sacar del guardarropa esas compras 
no inteligentes que usamos poco y nada.

Con respecto a lo que tenemos, también podemos actualizarlo, reciclando prendas que estén en buen estado.

Para actualizar el color, la tintorería, con sus teñidos industriales, es útil para prendas que se han decolorado o cuyo color no nos gusta; lo mejor en estos casos es teñir de negro, de mayor poder cubritivo en relación con el tono base original. Es importante consultar al experto del lugar, prenda por prenda cómo van a quedar, ya que no todas 
las fibras toman las tinturas de la misma forma.

Podemos actualizar sacos y tapados cambiando sus botones. Cuando éstos se destiñen o tienen roces, 
suelen darle a la prenda un look viejo; al cambiarlos recuperan actualidad.

Para refrescar esas prendas que amamos, pero que ya nos han acompañado lo suficiente así como están, podemos bordar, agregar apliques, tachas o piedras a prendas que queremos decorar, iluminar  o incluso transformar en piezas centrales de un look.

El largo de la ropa también es importante; las prendas siempre quedarán mejor si se acortan, 
ya que cuando queremos alargar, por más que exista un margen importante de dobladillo, 
la tela está marcada y es muy difícil que quede bien. Vestidos largos de noche pueden transformarse en vestidos de cóctel, por ejemplo.

En cuanto a los dobladillos, es importante pensar con qué zapatos usamos los pantalones y que su largo esté 
ajustado a la altura de taco: no es igual el largo de un pantalón para usar con zapatos bajos que con tacos.

Si bien la tintorería tiene precios altos (que siguen subiendo), es importante que las prendas de mejor calidad 
tengan una buena limpieza; es una inversiónen durabilidad, terminación y planchado.

Tener un buen kit de mantenimiento a mano hará que muchas prendas recobren vida; entre otras cosas, 
vienen muy bien las afeitadoras sacabolitas para suéteres y tejidos; los hilos y materiales de costura, mantener los botones extra que vienen con la ropa, los rodillos quitapelusas y los líquidos para eliminar olores de los 
tejidos ayudan a mantener mejor las prendas.

La ropa que nos queda grande podemos ajustarla si bajamos de peso; es mucho más difícil agrandarlas, 
por más que tengan margen de costura, eso hay que consultarlo con una modista.

Si tenemos piezas vintage, podemos ajustarlas a la forma de la silueta contemporánea, siempre 
teniendo en cuenta que por más que sea una prenda retro y sentimos que ahora se vuelve a usar esa tendencia, 
la moda nunca vuelve de la misma forma. Es importante que usemos nuestra creatividad para recrearlas bajo las consignas de hoy; si no, corremos el riesgo de parecer de época.

Los zapatos y botas pueden hacer una pasada por el zapatero para forrar tacos y renovar las tapitas. 
En este rubro, es importante el mantenimiento que les damos a lo largo del año, incluida su humectación con buenos betunes.

Y recordar siempre a los dos grandes aliados, la modista y el zapatero de confianza, que trabajan bien y cobran razonablemente.
Foto, cortesía Elle Decor

Para ver el artículo en Clarín Digital:

http://www.clarin.com/buena-vida/tendencias/Cambio-guardarropa-ingenio-gastos_0_1108689490.html

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